Artilugio de la Escritura Creativa

Es importante resaltar que todos tenemos talento; todos tenemos algo importante para contar y la escritura nos brinda un medio ideal para hacerlo, sobre todo a quienes nos resulta más fácil expresarnos a través de las palabras.

 

Por lo general existe el mito de que los grandes escritores son una especie de “genios” a quienes las palabras les llegan siempre como por arte de magia y que apenas se sientan a escribir les sale bien, sin borradores ni pruebas en el medio. Lo cual no siempre es así. Si bien, creemos en la existencia de una Musa inspiradora, que misteriosamente a veces aparece y nos ayuda, también es cierto que todos los escritores necesitamos realizar ciertas acciones para poner en marcha el proceso creativo: escribir, agregar, suprimir, reescribir, buscar información e inspiración, entre otras acciones, hasta alcanzar lo más parecido a eso que deseamos contar. La mayoría arma una rutina en la cual hay un tiempo dedicado a ciertas actividades que hacen al arte de escribir. De esta manera vislumbramos, practicamos y perfeccionamos nuestro estilo.

 

Tú también puedes hacerlo.

Pensando en eso, he creado un artilugio, con el fin de darle vida a la escritura creativa.

 

Para que el artilugio funcione hace falta poner en movimiento las piezas o engranajes esenciales para activar a tu ser creativo, permitiéndoles germinar a tus escritos.

Engranajes del Artilugio de la Escritura Creativa

 Imaginar

 

Para crear hay que imaginar. Libera tus fantasías, otórgale forma a lo que sueñas, combina tus conocimientos. Recuerda que las posibilidades son infinitas, zambúllete en ellas, deja que tu mente proyecte las más ordinarias y extraordinarias representaciones de sucesos, de imágenes, de cosas, no importa lo disparatadas que sean. Atraviesa los mundos y las galaxias con sólo cerrar los ojos. Procura también hacer imaginar a los demás.

Crear

 

Busca producir algo, inventa, deja fluir a tus ocurrencias, ya sea un boceto, una comida, un espacio decorado por ti, figuras en las nubes, formas con las estrellas, lo que sea que se cruce por tu cabeza. Recuerda que todos tenemos la capacidad de crear, sólo debes liberar tu ingenio singular.

Escribir

 

Es importante insistir y ser constante en esto porque, como en cualquier disciplina, la práctica es la mejor manera de crecer y perfeccionarte. “Escribir se aprende escribiendo”. Mientras transitas el camino de la escritura, hoja tras hoja, palabra tras palabra, irás descubriendo el estilo que te identifica. No importa si sólo le dedicas a escribir 20 minutos por día, lo importante es poner en movimiento tus ideas y tus letras constantemente. Escribe para narrar el relato de tu vida, para soltar las historias que te rodean, para darle sentido a la existencia.

Encontrar

Descubre lo que piensas, lo que sientes, lo que percibes, encuéntrate contigo mismo. Halla a tus personajes, tus mundos, tus historias, y todas las ideas que viven adentro tuyo. Encuentra tu espacio para expresarte. Asiste a talleres y eventos para encontrarte con personas de las cuales puedas aprender y con quienes puedas compartir la pasión por escribir. Permíteles a los versos, a la prosa y a los libros encontrarte.

Contar

 

Cuando estés frente a la hoja en blanco pregúntate: ¿qué deseo escribir? Esa es una pregunta trascendental, porque eso será lo que te anime, el qué, el por qué, cuál será el trasfondo de tus letras que empatice con el lector (recuerda que el primer lector de tus obras serás tú, por lo tanto, debe interesarte lo que cuentas). Elige tus temas: aquello sobre lo que deseas hablar, el mensaje que te gustaría transmitir, lo que te inquieta o lo que quisieras cambiar, lo que aprecias de las personas, de los lugares, de las épocas, de la vida. Cuenta sobre aquello que te moviliza.

 

 

Conectar

Realiza conexiones, hilvana tus ideas, comienza a tejer tus tramas, a unir puntos. El arte de escribir también consiste en hilar, componer, ensamblar, relacionar.

 

 

Leer

Lee de todo: ficción, no ficción, periódicos, revistas, biografías, todos los géneros, porque siempre extraerás algo de lo que lees, ya sea para incorporarlo o evitarlo en tus propios textos.

 

 

Explorar

Observa, con mirada de aprendiz, los trabajos creativos de otros. Puedes inspirarte y crecer a partir de lo que otros escribieron, aprender de sus técnicas y recursos empleados, de sus habilidades y sus métodos. Sumérgete también en otras ramas del arte: música, pintura, teatro, cine, gastronomía, entre otras actividades artísticas, porque todas guardan relación entre sí y enriquecen tu cultura. Mientras más información recopiles y más recursos literarios conozcas, más herramientas tendrás para crear tus textos, produciendo así el goce estético que los vuelva atractivos.

 

Escuchar

Intenta ser más receptivo, presta atención a todo lo que te rodea. Mientras más profundo escuches, más podrás hondar en tu escritura y más cerca estarás de escribir sobre la verdad de las cosas.

Contemplar

Mira el mundo de otra manera, con un interés especial, más presente. Aprecia la realidad con todos tus sentidos. En cualquier lugar, objeto, persona, circunstancia, detalle, puede haber una poesía o una historia esperando ser descubierta.

Confiar

Como en cualquier ámbito de la vida, la confianza es el motor que nos mueve y nos anima. Déjate llevar por tu instinto, por lo que te dicta tu intuición. Escribe sin censurarte, recuerda que lo que escribes ahora tiene que ver con algo que va pasando a través tuyo, algo que te ha pescado despierto para escribirlo y atraparlo, mantente en ese fluir, detrás de las palabras, sin juzgarte. No te dejes atemorizar por los prejuicios o las críticas, convierte eso en tu fortaleza para seguir creciendo.

 

 

Improvisar

Libera tu espontaneidad y tu manera de ser, desenvuélvete en el instante que se cuela en el aire, despójate de los impedimentos. No te dejes aturdir por el perfeccionismo, si lo dejas actuar le darás paso al bloqueo creativo.

Compartir

Comparte tus creaciones, tus vivencias, tus aprendizajes, tus conocimientos y tus momentos con quienes crees que entenderán lo que estás haciendo y con aquellos que puedan brindarte una opinión fructífera y objetiva, con la cortesía que tu obra se merece. Comparte tu necesidad de comunicarte con otro cuando escribes. Nutre tu arte con la mirada respetuosa de aquellos que vibran en tu misma sintonía.

Jugar

Juega todo el tiempo, reencuéntrate con tu espíritu lúdico, con tu parte más niña, lo principal es entretenerse escribiendo. Ese es el secreto de un buen texto: la pasión y el disfrute que le genera al escritor imaginarlo y crearlo.

Como decía Albert Einstein: "La creatividad es la inteligencia divirtiéndose".

Te propongo sumarte a los Talleres de Almas con Aroma a Tinta donde podrás poner en movimiento el artilugio que activa tu esencia creativa y tu escritura, permitiéndote, además, descubrirte mientras exploras y juegas con tu rima, tu prosa y tu manera particular de contar historias.

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